24 de mayo de 2010

Un paso a la vez

No todos los días son iguales, no siempre sentimos igual, cada día nos hace mirar las cosas de manera distinta. A vece sentimos más, a veces menos, a veces nos toca extrañar cosas que quizás hace mucho que no estaban, pero que habíamos creado la ilusión de que aun existían. A veces nos toca sentir con relieve todos los detalles, sufrirlos, palparlos, olerlos, volverlos a escuchar y vivir, no importa cuanta relevancia real tuvieron, pero ahora están ahí.
Pero solo es a veces. Algún día es así, otro día no, quizás mañana todo sea más fácil, quizás pasado mañana vuelva a caer.
No lo se. Lo que sí sé es que todas las veces que me caiga me voy a volver a levantar, por mí misma, con mi propia fuerza, y que cada vez que lo tenga que hacer me voy a volver más fuerte hasta que ya no vuelva a caer.

23 de mayo de 2010

Etapas puente

En algún momento nos toca estar en esas etapas puente, esas etapas donde dejamos algo y estamos sin nada, pero sabemos que el camino sigue y que nos esperan muchas cosas a lo largo del camino de ladrillos amarillos. A veces empezamos este camino con dolor o angustia, y otras veces, como me pasa a mí ahora, lo empezamos con optimismo, sintiendo que lo que dejamos atrás era hermoso, pero no era para nosotros. Es que lo importante es guardar las recuerdos de todas las cosas buenas de la vida, atesorarlos y usarlos para experiencias futuras. Y aquellos recuerdos malos que nos queden, no guardarlos en la memoria, sino guardar solo la experiencia que nos dieron, aquel aprendizaje, aquel dolor de golpearnos contra la pared pero que nos hizo reconocer la pared y no volver a golpearla.
La verdad que siento mucha paz interior, siento que tengo todo el mundo por delante, siento que por primera vez dije: hoy me juego por mí, no por nadie más, hoy seré un poco egoísta, pero me planto ante el mundo y me hago valer.
Y la verdad es que eso me hace sonreir.
Sí, voy a extrañar muchas cosas, pero recién ahora me doy cuenta de que valgo más de lo que me quisieron dar. Y eso no se cambia por nada.
Algún día va a aparecer quien quiera darme todo lo que necesito, y ansío que llegue ese momento.


9 de mayo de 2010

Lo juro por mi pellejo....

Existe una persona en este mundo por la que daría mi vida, porque es de él, porque él me la dio y si fuese necesario se la devolvería de todas las formas imaginables.
La falta de uno de los padres no es fácil, pero se supera cuando quien nos queda da todo de sí mismo, nos cuida por dos, nos protege.
Hablar de mi viejo me emociona, me toca, porque siempre voy a agradecerle por todo lo que hizo por mí, por ayudarme a convertirme en la persona que soy, por estar ahí hasta cuando tenía que estar en otro lado. Siempre me voy a preguntar de donde sacó las fuerzas para mantenernos a flote, para sacar toda la familia adelante, para no faltarnos nunca, para convertirse en mi héroe, mi ejemplo a seguir, en la persona que quiero ser a su edad.
Él no va a leer esto, pero espero que sepa cuanto lo quiero.... por si acaso lo llamo y se lo digo, no quiero que se quede sin saberlo.

Quien diga que soy ateo
que no lo creo en lo perfecto
que yo siempre en todo veo
algun minimo defecto
esta muy equivocado porque yo no creo en Dios
pero soy el portavoz de un ser humano criado
en la calle, en la pobreza
en pos de corazon sano
poca comida en la mesa
otra cabeza y los abuelos de lugano

En su escala de valores el pone siempre primero
sobre todo la importancia de un corazon entero
bien parado o en la lona hay que ser buena persona
dice aquel que a mi me guia noche a noche y dia a dia
noche a noche y dia dia

Quien diga que soy ateo
esta muy equivocado
como ya les he contado
hay alguien en que yo creo
suerte de mitologia humana se hace presente ante a mi
quien en su asi como asi embelleze mis mañanas
gracias al que nacio en un conventillo
al que crecio en un potrero
y si creen que exagero
conozcanlo pero antes saquense el sombrero

En su escala de valores el pone siempre primero
sobre todo la importancia de un corazon entero
bien parado o en la lona hay que ser buena persona
dice aquel que a mi me guia noche a noche y dia a dia
a el la vida le dio todo y el le devolvio el doble
de movida ofrece el codo y un corazon puro y noble
lo juro por mi pellejo para mi dios es mi viejo,
para mi dios es mi viejo

Sueltitudes

Hace mucho que no escribo. Quizás porque no tengo nada sobre lo que escribir. O quizás porque tengo tantas cosas en la cabeza que me cuesta concentrarme en una idea concreta.
Pero es un hecho que siempre vuelvo al teclado, nunca lo termino de abandonar del todo, siempre me tienta, me llama, me pide que lo use aunque sea para decir un "hola, no sé sobre qué escribir".
Es que todos tenemos una manera de expresar nuestros más profundos sentimientos, de dejar salir cosas de nuestro pecho de una manera personal y única. Todos necesitamos esa válvula de escape que deje salir la presión de la vida diaria, y al mismo tiempo la vuelva más real, más concreta, la baje a palabras, la cristalice en ideas disfrazadas de otras ideas.
Y esas ideas nunca se van. Siempre rondan mi cabeza, hacen reaccionar a mis manos.
Así que acá estoy, solo escribiendo palabras sueltas, sin un contenido específico, pero haciendo aquello que tengo ganas de hacer cada minuto de mi vida.

21 de marzo de 2010

Domingo lluvioso en Baires

Y si, un domingo lluvioso no hay mucho para hacer, menos cuando uno anda a pata y mañana tiene que empezar de nuevo con la semana. 

Lo peor es que este día no me deja pensar en otra cosa más que en el fin de semana largo que está por venir, en mis opciones para esos días y en si voy a decidir tomar alguna de esas opciones o no.

La más viable y que me llama la atención es comprar un pasaje de ida y vuelta a alguna playa bien barata, agarrar mi mochila con dos remeras y un jean, y largarme a la soledad de la costa a pasar unos días tranquila, sin nadie que me joda.

Pero que se yo, tomar la decisión de irme sola siempre es difícil.

Primero por cómo me puedo llegar a sentir allá, por ahí me agarra un ataque de soledad y me quiero volver a las dos horas. 

Segundo por lo que me voy a perder acá, me da miedo irme y al volver que alguien me diga: "Y yo que te iba a invitar a cenar afuera y al cine, pero justo no estabas".

Ahhhhhhhhhhhhhhh

También está el tema de la plata y el destino. Si yo pudiera realmente elegir y tuviera más días para viajar, claramente no me iría a la costa, pero para un viaje de dos o tres días, mucho más lejos no puedo huir. Pero también pienso que podría guardarme esa plata y en el verano hacer el viaje que realmente quiero... aunque el verano está tan tan taaaaaaaaaan lejos.
Solo tengo en la cabeza alejarme del ruido de la ciudad..... todavía no sé el cómo.

21 de febrero de 2010

Believe or not believe

Si pudieras elegir ¿en qué creerías? ¿En un Dios omnipresente pero irreconocible, que juzga nuestros actos? ¿O en dioses más terrenales, que cada tanto bajan de su montaña para interactuar con los mortales?

Siempre la mitología resulta más interesante, más creíble, más cercana a la propia realidad, hasta más humana. Creés en esos dioses y diosas que podrían estar caminando con nosotros por la calle sin que lo sepamos, que conocen el dolor y la alegría de la gente porque lo sienten igual, porque lo viven igual, pero no por eso dejan de ser dioses creadores.

Cuanta más gracia tiene creer que el Eco surgió por una ninfa consumida por la pena luego de que el bello Narciso la rechazara.Y sin embargo nos debemos contentar con saber que es apenas una reflexión del sonido.

Pero nacimos en otra época, en otro momento, varios siglos tarde para eso. Nacimos en una cultura que nos enseña a seguir ciertas normas, a fin de evitar ser reprendidos por un ser superior, que solo se relaciona con nosotros luego de la muerte. En una religión según la cual, no importa cuan recto y buenos seamos en nuestra vida, no podremos alcanzar el beneficio del "Paraíso" a menos que aceptemos la fe a través de un acto físico.

Así es como algunos elegimos creer en la vida misma.


(imagen tomada de http://diosesdelolimpo.blogspot.es/)

20 de febrero de 2010

Es lo que es

Es lo que es y hay lo que hay, somos eso que somos pero siempre podemos ser más.

Vivimos con lo que nos dan, con lo que el destino nos tira, con lo que la vida nos acerca.

De eso generemos un producto, moldeamos la realidad al deseo del momento.

Trabajamos la vida como arcilla y la convertimos en aquello que queremos, o creemos querer, o simplemente aquello que podemos.

Nunca nos vamos a quedar sin material, sin materia prima.

A veces sentimos que escasea, que se termina, que nos quedan las manos vacías y secas. Pero jamás es así, siempre tenemos que mirar a los costados, si es necesario, y encontrar ese nuevo elemento que se une a nuestra producción, a nuestro arte, a nuestra obra, a esa vasija inmensa que trabajamos día a día, a imagen de nuestra alma, de nuestro pensamiento, de nuestra ilusión.

19 de febrero de 2010

Las contradicciones de la vida actual

Ismael Serrano, aquel gran cantautor que admiro profundamente, se encuentra grabando su nuevo disco. Mientras tanto, con su alma de poeta, nos deleita en su blog (iserrano.blogpost.com) con textos sobre las canciones que van a figurar en el mismo.

Una de ellas se llama Oximorón, donde nos habla de las contradicciones diarias, de la vida que nos plantea antagonismos constantes, en la realidad, en el día a día, en las personas en la calle.

Y como siempre Isma nos deja un rastro de esperanza, porque quien canta la canción no es alguien que se deje arrastrar por los oximorones de la realidad, que se deje llevar por la marea de la rutina contraria, sino que busca en su interior el cambio.

"Hoy creo estar seguro de poder sobrevivir a esta muerte,
de romper esta cadena que me abraza, de una tregua permanente"

Porque cada uno debe querer sobrevivir a todo esto que nos rodea, pero no sobrevivir solo por respirar y existir, sino por romper las cadenas que nos atan a una realidad que no nos deja pensar con claridad.

Pequeños toques, grandes rasgos

Dicen que "pequeños toques hacen grandes rasgos", como si pequeñas situaciones convirtieran a pequeñas personas en gente memorable. ¿Qué nos hace grandes cada día? ¿Qué debemos hacer para vivir y morir sabiendo que vamos a perdurar?
Algunos creen que solo aquellos que ganan la fama permanecen en la memoria, que la manera de trascender es acercarse a ese éxito reconocido por todos.
¿Pero acaso no alcanzan nuestros actos cotidianos? ¿No puede un "pequeño toque" convertirme en alguien grande?
Las personas somos y hacemos de acuerdo al futuro que queremos. Por más que queramos creer que vivimos solo por el presente, nuestra mente siempre piensa en el futuro, en lo que vendrá después, y actuamos en consecuencia.
Por que nadie quiere pasar sus días sin que en un futuro alguien nos recuerde. Todos queremos existir más allá de la muerte, todos perseguimos la eternidad de la memoria.

17 de febrero de 2010

Con el té de la mañana

Si tuviera que contar cómo empieza cada día, si tuviera que describir cada primer pensamiento de la mañana, cómo poner en detalles aquello que surca nuestras mentes sin rumbo fijo y se estrella contra la pared de la realidad en cuanto nace fugazmente.
Si tuviera que contar qué estoy pensando en este momento me costaría tanto ponerlo en palabras, explicarlo, identificarlo, siquiera darle una forma en mi mente, entender qué es.
Todo es tan abstracto, tan efímero, tan volátil, todo es psicodélico, sin forma.
Las ideas vuelan por la habitación, desde el momento que me despierto hasta que me voy. Al regresar siguen por acá, colgadas de la lámpara del techo, esperando para revolotear de nuevo alrededor, pero sin nunca clarificarse, siempre tan abstractas como a primera hora del día.