3 de enero de 2012

03-01-2012

La paz interior va más allá de un poco de verde cada tanto. La paz interior va más allá de un poco de silencio y alejarse de la gran ciudad. Es una paz que solo se alcanza cuando uno realmente disfruta los momentos que pasa, ya sean buenos, excelentes, o simplemente aburridos o hasta malos. Sí, los momentos malos hacen a la paz interior, porque nos hacen a como somos, a como aprendemos a tomarnos las cosas, como las afrontamos y salimos adelante.
A veces un poco de música nos ayuda a llegar a ese punto de paz, a veces una película, un libro, un olor. A veces solo vivir el día de la manera en que queremos, solo con eso nos descontracturamos lo suficiente para alcanzar un poco de paz.

2 de enero de 2012

02-01-2012

A veces tomo decisiones o hago cosas que no se cómo juzgar. ¿Estoy haciendo lo correcto? ¿Existen otras maneras de hacer las cosas?
Sigo sin arrepentirme nunca de mis actos, sin embargo me permito dudar de ellos. El problema es cuando sentimos que algo es un error pero no logramos identificar por qué. Es un problema porque soy demasiado racional, y para considerar algo un error no me alcanza con una corazonada, tengo que encontrar el motivo.
¿Quizás el error es pensar esto tanto? ¿Quizás tengo que asumir que si mi lógica no le encuentra error es por que no lo hay?
Mi instinto me dice algo, mi cabeza algo distinto y mi cuerpo una tercer cosa.
¿Me hacen un favor y se ponen de acuerdo por favor?
Analizando creo ver que esa corazonada es sentir que me hieren el ego. ¿Eso existe o lo estoy inventando? El ego es muy susceptible, lo prefiero a que me hieran las sentimientos, obviamente. Pero me embola que metan a mi ego en juego.
Si las cosas son simples, tranquilas, llanas, sin nada extra ni nada de menos, son, ¿para que carajo complicarlas con boludeces? ¿Soy yo la que las complica dandoles tantas vueltas o son los otros? Para todo el resto es más fácil tomar una postura, aislarse o enojarse o ignorar una situacion. Y no hablo de un solo caso concreto, hablo de diferentes situaciones de la vida, donde veo que el resto de las personas reaccionan de una manera en que yo no lo haría, que no entiendo, que creo innecesaria, que me parecen fuera del sentido común, de la lógica y de la razón.
Si, ya sé, pienso demasiado las cosas, lo bueno es que nunca llego a falsear la rosca, me aburro antes de lograrlo o encuentro otra cosa para darle vueltas.
Solo quiero cosas simples este año en mi vida, que nadie me joda, total yo no jodo a nadie. Quiero mantener cerca a la gente que me hace bien, de manera natural, porque tenerlos cerca me hace sentir más yo, me golpean el ego a veces pero son más las veces que me lo levantan.

1 de enero de 2012

01-01-2012

Hay cosas que no tienen precio: despedir el año y  recibirlo con la gente que uno quiere, poder brindar por las nuevas vidas en camino, por el amor que se cristaliza en hechos, por un buen año que se fue y por uno mejor que vendrá. Sentir a la distancia el cariño de mucha gente que también te está pensando en ese momento de buenos deseos y esperanzas.
Siempre flaqueo entre el optimismo exagerado y el pesimismo depresivo, y quizás ahora estoy en el primer punto, pero siempre tiene que ver con lo que me pasa y con lo que me rodea. En este momento, con tanta incertidumbre por delante, tantas cosas por hacer, todavía puedo sentir las fuerzas necesarias para hacerlo, para seguir caminando, para afrontar cualquier cosa que se me presente.
Con esas energías di el primer paso del año, con toda la fuerza puesta en caminar hacia donde quiero y donde debo.
Brindemos que hoy es siempre todavía!

31 de diciembre de 2011

Balanceando

Ahora sí llegó el momento de hacer un balance, pero esta vez en serio y completo. Quizás acá no me salga ponerme metafórica o ilustrativa, quizás sea uno de mis post secotes del año. Es que cuando uno se pone a pensar en un año para atrás, inevitablemente vienen tantas cosas a la cabeza que la creatividad queda de lado y la realidad se nos pone delante.

Si bien durante varias veces en el año quise que terminara, y extrañé el año pasado, el balance da positivo. Tuvo sus idas y vuetas, y quizás no fue el mejor año, pero no me puedo quejar, no tuvo nada muy malo y trajo claramente sus buenas cosas.

Reaparecieron algunos muertos, viejos y nuevos, y si bien en el momento fue todo muy incómodo, me sirvió para confirmar que mi decisión de matarlos en su momento fue la adecuada.

También se cayeron muchas caretas y aprendí que lamentanblemente uno tiene que mirar todo dos veces antes de confiar. Así y todo, con algunas decepciones y demás, pude alimentar amistades de esas que realmente valen la pena, esas personas con las que podés contar de verdad, en todo momento del día, y que tenés ganas de que cuenten con vos.

No se, creo que terminó siendo un año vertiginoso, de muchas decisiones importantes en mi vida y también de aprender a dejar que las cosas pasen solas. Fue un año de idas y venidas, caídas y levantadas. Fue un año centrado en la gente, en toda esa gente que me rodea o rodeaba, la familia, los amigos, el trabajo, los hombres, la masa humana a la que quizás hace unos años no les daba tanta relevancia o no miraba en detenimiento. Pero este año fue sobre ellos y sobre mí, sobre la gente que vale y a la que no puedo parar de agradecer por el simple hecho de existir.

30 de noviembre de 2011

Knowing

"Un inconciente, ya inmanejable", que nos juega malas pasadas, o buenas, quien sabe. Solo sé que nunca creí en los momentos justos, pero a veces la vida nos muestra cosas nuevas. Solo sé que este año se dio vuelta como una media en el último tiempo y resulta que ahora está del derecho. Solo sé que... nada.... sé lo que tengo delante, sé el camino que tengo bajo los pies, sé lo que quiero de mi futuro.
Pero en definitiva me doy cuenta que solo sé.

23 de noviembre de 2011

El tiempo que pasa en un pestañeo

Entrando en etapa de reflexión. Tenía que suceder, venía de varios meses tranquila. Además ya llega fin de año, momento de balance, análisis, resumen, tratar de mirar para atrás y para adelante al mismo tiempo.
Creo que no me puedo quejar, el año tuvo sus altas y sus bajas, no fue un año tan bueno como el pasado, pero no dejó de traer sus cosas. Especialmente trajo madurez, trajo un reacomode de ideas importantes, trajo claridad y oscuridad en el mismo paquete.
Abrir los ojos, poder ver las cosas más claras, a veces no causa el efecto deseado, porque hacerse cargo de lo que eso implica, lleva un enorme esfuerzo detrás. Un esfuerzo que vale la pena hacer, eso sin dudas, pero un esfuerzo grande al final. Una cantidad de energía y voluntad puestas a dar vuelta el rumbo, a cambiar la corriente, a ir en contra de las costumbres y actitudes más arraigadas en nosotros mismos, convertirnos en quienes queremos ser y no quedarnos sólo con quienes somos.
Sí, este año mi cabeza se golpeo varias veces, lloré como hace mucho que no lo hacía, pero sentir todo eso sigue siendo tan dulce que intoxica, que me hace sonreir ante el recuerdo más doloroso.
Como me pasó toda la vida, no me arrepiento nada de lo que hice ni dejé de hacer, no cambiaría un segundo de mi pasado, absolutamente todo significó algo al final. Solo pido que tanto esfuerzo no sea en vano, poder ser quien deseo, poder construir mi camino, poder ser.

3 de noviembre de 2011

Frases que me deja la música

  • Solo el amor alumbra lo que perdura, solo el amor convierte en milagro el barro.
  • Si he de morir, quiero que sea contigo.
  • Quiero volar, lejos de aquí escapar. Dime, mi bien, quien me llorará si me dan alas y echo a volar.
  • Ojala se te acabe la mira constante, la palabra precisa, la sonrisa perfecta.
  • Miran al cielo y piden un deseo: contigo la noche más bella.
  • Nunca dejes de buscarme, la excusa más cobarde es culpar al destino.
  • Que me tenga cuidado el amor, que le puedo cantar su canción.
  • Se ha perdido mi forma de amar, se ha perdido mi huella en su mar.
  • Gracias doy a la desgracia y a la mano con puñal porque me mató tan mal y seguí cantando.
  • Que maneras más curiosas de recordar tiene uno.
  • No cometas el crimen varón si no vas a cumplir la condena.
  • Voy a vivir para repetir otra vez este momento.
  • Quiero vivir dos veces para poder olvidarte.
  • Solo tenerte cerca siento que vuelvo a empezar.
  • Nunca habrá cosa más bellla que tú, cosa más linda que tú, única como eres, inmensa cuando quieres, gracias por existir.
  • Perdona si hago de cuenta que no te he perdido. 
  • Estoy buscando una palabra en el umbral de tu misterio.
  • Tu tiempo es ahora una mariposa, navecita blanca, delgada, nerviosa.

17 de septiembre de 2011

La Autonomización toyotista

A veces somos nuestro peor enemigo, debemos huir de nosotros mismos, de nuestras ideas, de nuestros impulsos. A veces debemos atarnos las manos, decirnos "no" y convencernos de ese no.
El auto control no es fácil, y menos para una persona impulsiva como quien les escribe, que no cree en "que hubiera pasado si...", ni cree en dejar que las cosas fluyan.
¿Porqué no creo en ninguna de estas dos cosas? Eso es algo que nunca me puse a pensar. No soy una persona que haya tenido muchas experiencias en su vida, de hecho escucho demasiado seguido el "¿En serio nunca...?". Sí, en serio, hasta el año pasado no había remontado un barrilete! Entonces no tiene que ver con ser una persona lanzada, porque claramente no lo soy. Creo que existe una diferencia entre lanzada e impulsiva. En lo que sí creo es en que las oportunidades se dan una vez en la vida, y es tomarlo o dejarlo.
¿Esto me hizo pegarme muchos porrazos? Probablemente, muchísimos, demasiados. O sea que tengo que empezar a dejar de seguir mis impulsos el 100% del tiempo y tengo que empezar a racionalizar mis decisiones.
Uy, soy una contradicción caminando! Racionalizo siempre todo y termino actuando por impulso! Esperemos que de esta salga ilesa y logre mi objetivo de que la racionalidad le gane a los impulsos. Agustina, las cosas pensadas a veces salen mejor.

15 de septiembre de 2011

Prendiendo y apagando

Me gustan estas épocas en las que puedo escribir casi todos los días, cuando las ideas son tan claras y tangibles que puedo volcarlas en el teclado con tanta facilidad,
Quizás no tiene que ver con una cuestión de claridad de las ideas, porque eso creo que nunca se da en mi caso. Siempre tengo una maraña de cosas en la cabeza, un enredo que da vueltas todo el día. Lo importante es que hoy no me quita el sueño, que hoy me permite sentarme y escribir.
A veces siento que un frío rodea mi cabeza, como si de golpe me tiraran un balde de agua fría o simplemente saliera a la calle en una noche invernal. Es una sensación de segundos, un frío físico que no alcanza al resto del cuerpo, solo se produce ahí arriba. A veces creo que es un mecanismo de defensa de mi propia cabeza, tratando de enfriar ideas, tratando de lograr que "Chispita" no se prenda.
Me retiro a tiempo, mi cabeza tiene que dejar de tener las ideas tan claras y ponerse a estudiar un poco.

14 de septiembre de 2011

Y de a poco todo cambia de color

Supongamos que esta es la vida que me toca vivir, que no hay nada que pueda hacer para modificarla, solo me queda vivirla. Supongamos que las circunstancias son estas, que uno tiene que aprender a mantener las bolas dando vueltas en el aire mientras el piso se mueve y nosotros mismos nos movemos de un lado para el otro. Supongamos que nada es tan fácil como dejar que las cosas fluyan, nada tan sencillo como esperar a que las cosas pasen. Porque la realidad es que nada pasa, nada fluye, nada es determinado simplemente por el paso del tiempo, todo requiere una acción, una determinación, una decisión.
Sí, a veces nos cansamos de decidir, de determinar, de accionar. Sin embargo, no nos queda otra opción, porque las bolas tienen que seguir ahí arriba porque de otra manera se nos caen en la cabeza y nos lastiman.
Así que sigamos haciendo acrobacias, sigamos mantiendo las bolas en el aire, dejemos que el tiempo pase y todo siga su curso, pero sin quedarnos quietos mirando, sino tomando parte activa en lo que las vida nos presente. Aunque no nos guste, aunque no sea lo que esperamos, aunque de tanto en tanto nos deje una cicatriz, vivir solo cuesta vida, solo nos cuesta el esfuerzo de respirar, el resto es pasajero, forma parte de la experiencia, pero no deja de ser algo que a veces viene y a veces se va. Lo que queda somos nosotros, nuestras experiencias, lo ganado y lo perdido, quienes quedamos después de cada derrota y cada triunfo, lo que vamos construyendo con lo que nos toca.
Las metáforas de heridas y cicatrices van a quedar, no las voy a poder borrar aunque lo intente, solo queda convertirlas en nuevas cicatrices y ver como se cierran y se vuelven parte de la propia piel, determinando quien soy y quien quiero ser.